Cultivo de cannabis con fines medicinales en Argentina

El INASE (Instituto Nacional de Semillas de Argentina), publicó en su Boletín Oficial de número 59/2019 las pautas y condiciones para poder sembrar el cannabis con fines medicinales. Esta resolución incluye detalles sobre la producción, difusión, manejo y acondicionamiento de invernaderos para el cultivo, además de esto se indica expresamente que no se podrán realizar ninguna de estas actividades sin el previo aval del INASE. Dicho organismo se encargará de supervisar, controlar y realizar inspecciones físicas de los cultivos de cannabis.

En sus anexos, la resolución incluye que para poder obtener la aprobación por parte del INASE el productor deberá solicitar una evaluación de actividades con cannabis, y ésta deberá adjuntarse a la autorización del Ministerio de Seguridad. También se indica que el banco de semillas o germoplasma debe venir del laboratorio de donde se haya generado, y permanecer dentro del invernadero. Si por algún motivo se requiere el traslado del banco de semillas, de cualquier otro derivado o material relevante, éste se debe hacer bajo los procedimientos de “Evaluación de Actividades” ya aprobados, y para llevar un mejor control los proveedores tienen que generar un libro en el cual se registren todas las actividades y otro con el registro de la existencia. De la existencia se entregarán dos informes ante el Instituto Nacional de Semillas (INASE), uno de manera semestral, en los primeros quince días del mes de mayo, y un segundo anual, al inicio del mes de noviembre.

Superficie cultivada

En referencia a la superficie cultivada, se indica que ésta permanecerá durante un año en control de Poscosecha, de igual manera debe informar al INASE e indicar el uso final de cada uno de los desechos registrados del cultivo. Todo esto será inspeccionado por el órgano de supervisión para evitar cualquier posible uso del material en finalidades diferentes a las dispuestas en la Ley de Cannabis Medicinal.