Inseguridad alimentaria vs. Producción excedentaria

De acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA), el 7,9% de la población argentina está enfrentando lo que se conoce como Inseguridad Alimentaria Severa. Eso se traduce en una especie de reducción de la capacidad de alimentarse por causas involuntarias.

Entre las causas posibles se encuentran las carencias económicas de un sector de la población. Este indicador se refleja principalmente en las personas vulnerables de las urbes, -en especial Buenos Aires-, quienes se encuentran entre las clases más bajas de la población.

Esta inquietante cifra luce contradictoria frente a los números que arroja la producción alimenticia de Argentina, pues se estima que para el 2020 será capaz de producir lo suficiente como para alimentar a 600 millones de habitantes, según la FAO.

Préstamos del Fondo Monetario Internacional

El informe emanado de la UCA indica que ese registro se obtuvo en el año 2018, justamente el año en que el gobierno argentino obtuvo del Fondo Monetario Internacional (FMI) la cantidad de más de 50.000 millones de dólares en créditos financieros, sin que ello pudiese evitar la recesión declarada para ese período.

Un 7,9% es quizás el porcentaje más elevado de limitación alimentaria de la población en los últimos 10 años, según indican especialistas de la UCA, y equivale a 3,4 millones de personas que podrían estar comiendo como máximo una vez al día, sin tomar en cuenta la calidad de los alimentos que ingieren. Estas cifras demuestran que la distancia entre quienes tienen capacidad de adquirir bienes y servicios y quienes carecen de esas posibilidades se está ampliando.

Un problema que se deriva de esta situación se medirá en los próximos años, cuando una generación de argentinos provenientes de vientres desnutridos, formen parte de la sociedad en un claro proceso de deterioro social. Atender estos casos de aislamiento nutricional debe declararse como un reclamo urgente en la comunidad tanto nacional como regional.