La incertidumbre económica de Argentina después del carnaval

Números con comportamientos erráticos

Retomando las actividades luego de los días de carnaval, los argentinos se reencuentran con su desesperante realidad macroeconómica. El dólar sigue su camino ascendente ante el peso, el mercado accionario se mostró enrojecido y el riesgo país se disparó a niveles indeseados.

Todo apunta a que la inflación mantendrá su camino incontrolado, motivada entre otras cosas por el comportamiento errático del peso frente al dólar. El Banco Central tuvo que dar por válido un nuevo aumento de la tasa Liliq, para evitar un movimiento indeseado del dólar, acercándose a los 42 pesos, permitiendo recoger circulante. El riesgo país se subió casi los 750 puntos.

En resumen, el peso argentino fue quien peor se desempeñó entre los signos monetarios de la región. Pero si todo lo anterior no es suficiente, da la impresión que aun no se ha tocado fondo. Se espera que para el mes de marzo se incremente la volatilidad cambiaria; ya que existen debilidades en la liquidación de dólares proveniente del sector agrícola, concretamente del trigo cuando culmine la cosecha fina. Las tensiones entre las exigencias del FMI, las expectativas de fenómenos meteorológicos que afecten la cosecha del maíz y posibles eventos en la economía europea, forman parte del cóctel en que se encuentra acorralada la economía argentina, hasta el mes de octubre.

La presión que existe por adquirir dólares es una constante que empuja al sector a tener que hacer que el Banco Central juegue un rol protagónico sin que tenga que inundar el mercado. Para evitar que se disparen los indicadores, el esfuerzo debe apuntar a vigilar el desempeño de la inflación, la cual se espera controlar por debajo del 3 por ciento mensual.

Aparentemente, el esquema actual de fijación de las tasas de interés diariamente, permitiría hacer correctivos eventuales, pero no impide que lo otro pase si la inflación rompe la barrera deseada.